El momento en que Vanesa abra los ojos y recupere el conocimiento será crucial para la investigación que lleva adelante el personal de la División Homicidios y Delitos Complejos de la Policía, a cargo del comisario Miguel Gómez. Mientras la información relacionada con el caso se encuentra bajo secreto de sumario, Gómez explicó que el relato de la maestra jardinera será lo más importante a la hora de establecer qué sucedió la madrugada del domingo 26 de febrero.
Esa mañana, los vecinos del edificio de General Paz al 400 encontraron a la joven inconsciente sobre las escaleras, en el tercer piso, al lado de la puerta de su departamento. Estaba semidesnuda y con signos de haber sido brutalmente golpeada.
Lo que todavía no ha sido confirmado es si la mujer fue víctima de un ataque sexual y esa sería una de las razones por las que la Policía espera con tantas ansias escuchar de su boca la versión de los hechos.
Sin avances
Desde hace una semana está internada en la terapia intensiva del Hospital Padilla, en un coma farmacológico inducido. La idea de los médicos que están a cargo de su atención era retirarle las drogas de manera paulatina para ver cómo reaccionaba, pero eso no fue posible. Según informaron desde el hospital, la salud de Vanesa no ha evolucionado durante las últimas 48 horas.
Mientras tanto, los investigadores continúan analizando las 40 horas de filmación de cinco cámaras de seguridad que rodean el edificio donde abandonaron a la mujer de 30 años en ese estado.
La vieron con un hombre
Hasta ahora, todo lo que se conoce forma parte de lo declarado por los testigos. Por un lado, una amiga de la maestra contó que recibió un mensaje de texto donde la invitaba a su departamento porque dos amigos la pasarían a buscar. Ese sms fue enviado desde el teléfono de la víctima, el sábado a las 0.30.
Después, algunos vecinos aseguraron a este diario que la noche del miércoles un hombre que conducía un auto gris llevó a Vanesa hasta la puerta del edificio. Y agregaron que el sábado, cerca de las 3, volvieron a notar la presencia del mismo vehículo, que estaba estacionado cerca del edificio. Ellos estimaron que la joven pudo haber tenido alguna relación o vínculo con ese hombre.
Otras personas habían manifestado que vieron a la mujer despidiéndose de un muchacho, el sábado a las 3.30, en la puerta de su departamento. Pese a estos relatos, la Policía no descarta que haya actuado más de una persona en la agresión.
La semana pasada, amigos de Vanesa se movilizaron en el sur de la provincia para pedir que se esclarezca el caso. La joven es oriunda de Catamarca, pero desde pequeña vivió en Aguilares. El año pasado se mudó a la capital por cuestiones laborales.